Hay que prestar atención a las virtudes terapéuticas de la cerveza: sedante, digestiva, antiséptica, alimenticia y últimamente ha sido investigada en relación con el funcionamiento del corazón. No es quizás la poción mágica de nuestro tiempo, pero si puede ser un recurso de primer orden.

Así que haremos un pequeño bosquejo de esas virtudes terapéuticas:

 

En el embarazo: la cerveza contiene componentes amargos del lúpulo, estos componentes son de lo mas indicados para combatir los problemas de digestión frecuentes en las embarazadas. Estos componentes son unos eficaces estimulantes gástricos facilitando la digestión de los alimentos. Por otro lado su acción sedante infiere un efecto beneficioso en los trastornos neuro-vegetatívos. No representa peligro alguno para el feto, eso si, tomándola con moderación y cervezas pobres en contenido alcohólico

En la lactancia: la leche materna es el mejor alimento del recién nacido, su cantidad y calidad depende de la buena o mala alimentación de la madre. Aparte de que la cerveza proporcione a la madre una producción mayor de leche, le aporta ciertas sustancias, como pueden ser, prótidos predigerídos, glúcidos asimilables y minerales tan indispensables, como pueden ser, calcio, fósforo , magnesio y algunas vitaminas , en especial la B.

En la alimentación del niño: en este apartado, no es que abramos una puerta del alcoholismo, sino que aportamos un alimento liquido cuya graduación no supere el 2 o 3 por ciento en volumen. Ya que el niño debe llevar a termino su crecimiento, necesita un mayor aporte y necesidad de asimilar vitaminas que puede encontrarla en la cerveza. Para ellos es nutritiva, estimulante, tónico y reconstituyente. Se evitará los excesos y se elegirán cervezas pasteurizadas.

En la alimentación del deportista: André de Sambucy en su tesis doctoral en medicina, nos habla del efecto beneficioso de la cerveza en la alimentación del deportista, nos dice que al ser un liquido ligeramente azucarado, tónico por el alcohol y el ácido carbónico y que ingerido a pequeñas dosis debe ejercer una acción favorable sobre el corazón y los músculos, sobre todo por su poder energético. Estimulante por su bajo contenido de alcohol y la presencia del gas carbónico.

Sobre la inapetencia o anorexia. En este apartado excluimos aquellos casos graves de anorexia que deberán ser tratados por el facultativo. Pero en casos benignos de la inapetencia, es necesario aportar al organismo alimentos que el paciente pueda ingerir con facilidad y al mismo tiempo le aporte elementos de nutrición. La cerveza es ideal, de agradable sabor al paladar, asimilable y que por su contenido bajo en alcohol, produce efectos tónicos, recomendable en estos casos.

Sobre la digestión: Nos habla el Dr. Tobey, la cerveza , en personas normales, se digiere facilmente, desempeña un papel beneficioso en la asimilación de otros alimentos, contribuye a la digestión estimulando el apetito, provoca abundante secreción de jugos gástricos y activa los movimientos del estomago. Por otro lado el Dr. Aschner, nos dice que aquellas personas con estómagos hipotónicos que no toleran ni la leche, ni el agua, ni los vinos ácidos, si toleran bastante bien la cerveza, tal vez por sus sustancias amargas y la presencia del ácido carbónico.

Sobre los hígados delicados: el hígado grosso modo, forma una barrera que es capaz de frenar y transformar las sustancias tóxicas o no, que resulten excesivas para la sangre. Para esta función, cuenta con unos ácidos, los ácidos aminados, ( valina, licina etc. ), pues bien la cerveza que contiene en abundancia estos ácidos, puede ayudar a estimular esta función protectora del hígado ya que el organismo no sabe fabricar estos ácidos aminados a partir de otros elementos.

En la diuresis: principalmente debido a las resinas del lúpulo. Estimula la función renal, favorece la eliminación de residuos y en general favorece la desintoxicación del organismo.

Sobre el estreñimiento: un remedio casero sobre el estreñimiento, consiste en beber seis veces al día un vaso de agua caliente, este remedio, aumenta su eficacia si se sustituye tres de los seis vasos de agua por vasos de cerveza, ya que esta bebida contiene un 95 % de agua y sustancias que facilitan la secreción salivar, digestiva, biliar, gástrica é intestinal y con la presencia del ácido láctico, estimulante de la motricidad, hace de esta bebida un buen desinfectante del intestino.

Sobre la nerviosidad: La cerveza es también un soberbio sedante, pues el lúpulo añade propiedades tranquilizantes é hipnóticas debido a la presencia de la lupulina. Unas palabras concluyentes del Dr, Parrish: uno o dos vasos de cerveza, son preferibles a los sedantes y narcóticos; la cerveza proporciona salud, los narcóticos la destruyen.

En casos de anemia: Aquí la cerveza se presenta como alimento casi completo, si bien no contiene mucho hierro, si posee cobre y manganeso, importantes fijadores del hierro en el organismo. La cerveza es un elemento dietético inmejorable.

Sobre el insomnio: sobre él actúa el lúpulo y como comentario anecdótico, en los campos donde se cultivaba esta planta existía una antigua costumbre para combatir el insomnio, rellenaban las almohadas con conos de lúpulo. Su fuerte poder hipnótico, puede resultar perjudicial a dosis elevadas, eran frecuentes las jaquecas y accidentes derivados de la manipulación de esta planta en los trabajadores del secado del lúpulo. Pero esta planta , en la cerveza, produce efectos beneficiosos, sedante ligero que infiere un sueño lento y un despertar suave.

Quiero terminar con unas palabras de Paul Petit para ensalzar las bondades de la cerveza, " las estadísticas de mortalidad concerniente al personal de las fábricas de cervezas, es decir, a seguros consumidores de esta bebida, revelan índices extremadamente bajos en periodos de epidemias que golpean duramente al resto de la población y cita la epidemia ocurrida en 1.893, en Hamburgo, en la cual los cerveceros y sus trabajadores sobrevivieron al resto.

Deduzco que el consumo de cerveza constituye una defensa contra las enfermedades microbianas que se propagan por el sistema digestivo.

Eugenio Barea Suarez