históricamente se asocian con estas fechas se comen en toda
época del año.
Sí existe en cambio, cierta cultura que conlleva la preparación
familiar de determinados platos y postres que de alguna forma tienen raigambre cristiana
con la ausencia de la carne y sus derivados, unido por una parte al manejo de verduras y
hortalizas "propio" de la fecha, y por otra a la preparación de repostería mas
o menos tradicional.
Estas costumbres, que tienen una cierta base de mesura cristiana, choca
frontalmente con la forma en que el gaditano vive su Semana Santa: tono festivo, salidas
familiares, convivencia en la calle con el apoyo de la copa y de la tapa etc. No cabe duda
que esta época es buena para los restauradores, máxime si el tiempo acompaña: aparte
del turista, el nativo sale a la calle y está mucho tiempo en ella, por lo que
evidentemente consume. |