CENA-REUNION CON JOVENES GASTRONOMOS
-Croniquilla de la invitación del Grupo
Gastronómico y Cultural de Jóvenes Gaditanos a Geño Barea y Pepe
Pérez-Moreno, presidentes del GGG-
* 23 Abril 1986 vs 26 Mayo 2010*
¡Memorable! Con franqueza así me resultó la
velada nocturna del miércoles 26 de Mayo del presente Presumiblemente en los
componentes del GJ, el impacto de la reunión fue mucho más liviano, pero a
nosotros (y hablo en plural porque lo he comentado con Geño) nos resultó
impactante, fundamentalmente porque, de alguna forma y manera, sentimos
reflejadas nuestras ilusiones con 24 años menos, en la cena inaugural del
GGG en el Restaurante El Faro, emblema gastronómico gaditano en dicha época.
Nada más y nada menos que 24 años, 1 mes y 3 días, entre cena y cena. Pura
melancolía propia de la edad, pero entenderán que 24, hablando de años, son
una jartá … ¿o no?.
Pero narremos ordenadamente los
acontecimientos, que se inician con la puesta en escena de un grupo de
jóvenes gaditanos, con afinidades culturales y en especial la que les hace
reunirse alrededor de una mesa, con una buena comida para compartir entre y
con amigos. Uno de estos jóvenes es Alvaro Barea, contacto umbilical
permanente con el GGG, pues su padre –Geño Barea- es responsable directo de
la existencia de nuestro Grupo, de entrada con casi un cuarto de siglo más
en sus espaldas y, como no, en sus mimadas entrañas.
Comparando actividades, nos llamó la atención
el sitio elegido con cocina argentina, y que interpretamos como un "guiño al
Bicentenario", aunque sólo del 12 no vive el hombre. Interprétese como una
defensa nacionalista del nuestra tortillita camaronera frente a la empanada
criolla, ché.
Pero no es mi intención en esta croniquilla
criticar el condumio, que en verdad digo quedó relegado a un segundo plano,
en parte ayudado por una mesa convencional larga, que aconsejamos eludir
como sea, porque produce una distancia que evita la globalización del
dialogo entre comensales. Y eso es lo que queda, sin olvidar algunos platos
y sabores que sirven para rememorar anécdotas, historietas o tiempos ya
vividos.
Para mí, lo curioso y en momentos emocionante,
fue recordar nuestras cuitas y disputas, perfilando lo que en conjunto ha
sido la base educacional y de comportamiento del GGG, que probablemente
estén reflejados en nuestros Estatutos –cuestión que nos preocupa menos- y
que de seguro nos han permitido cumplir más de dos décadas de reuniones
gastronómicas. Temas, que tanto nos han dado -y nos dan- que hablar, como la
participación de mujeres, la cuota mensual, el contacto con restauradores,
el aprendizaje entre fogones, la elección del menú y/o del sitio a visitar…y
un largo etc., que estos amigos de disponen a vivir juntos, esperemos que al
menos el mismo tiempo que nosotros. La época que vivimos es magnífica
respecto a la Gastronomía como actividad lúdicocultural, aunque en otros
aspectos la cuestión puede ser más peliaguda. ¿Qué no? Ya nos diréis, ya…
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Les insistimos en nuestra condición de
gastrónomos, sin idealismos gourmetianos, ni exquisiteces tontas, ni
tonterías variadas, que en tiempos de apariencia en los que vivimos son
demasiado frecuentes. Resulta obvio admitir que la mayoría de nosotros,
hemos elevado nuestro nivel cultural en la cuestión gastronómica, que
tenemos un buen "saque" y que añoramos la cocina tradicional, con guiños
constantes a las nuevas técnicas... Pero lo realmente importante, pasa por
cultivar la amistad entre gente de "su padre y de su madre"… que diría el
castizo, que seguro enriquecerá la convivencia. Que el grupo se sostiene por
la amistad y el buen rollo entre sus miembros, me parece una perogrullada,
pero hay que decirlo. Por inercia, como nos ha pasado a la mayoría de
nosotros, las actividades gastronómicas, se han hecho un espacio físico
entre nuestras familias, y ello nos ha mantenido y nos mantiene a flote. Al
fin y a la postre, todos aceptamos como una parte fundamental de un guiso
tradicional, "el cariño con el que se hace…"
No quisiera concluir sin comentar, que la cena
resultó entrañable desde la vertiente psicoemocional, la cual superó con
creces a la culinaria, pero es importante resaltar el buen ambiente e
ilusión entre los integrantes de esta muchachada, que juntos y alrededor de
una buena mesa, han iniciado una serie de actividades socioculturales que de
seguro llenarán una parte importante de su ocio.
Sirvan estas líneas, para confirmar nuestra
invitación a compartir una de nuestras veladas, con el resto de integrantes
del GGG, para conocernos mejor y estrechar vínculos, que puedan ser la base
o un posible punto de encuentro para futuras colaboraciones.
Muchas gracias, y …Hasta siempre.
¡¡¡ B u e n P r o v e c h o!!!
Fdo. José M. Pérez Moreno. Cádiz, Mayo 2010