LAS VELADAS DEL TERRAZA (Febreo 2016)

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Veladas catedralicias.

Martes 2 de Febrero, época carnavalesca en esta trimilenaria ciudad y nosotros a rendir pleitesía en el Terraza de la plaza catedralicia. Con las ausencias, de peso, de don Mario y Julio nos dispusimos a maridar un menú gaditano con sabor a mascarada, pero auténtica. 

Cual chirigota o comparsa de nuestra ciudad trabajamos un repertorio y lo ofrecimos con aceptable afinación a los amigos del GGG que nos jaleaban desde el paraíso. El equipo coral estuvo formado por Manolo Maestre –Cádiz en estado puro-y el que suscribe con ascendencia beduína, apoyados por un grupo con varios primeros premios en la modalidad de ilustres marmitones, Geño, Faly y Juanjohíjo, y supervisado por Castobocousse como "punta jurado".

El repertorio fue tan exquisito como contundente (seguimos lidiando a la dieta), y remedando una actuación en el Falla, lo iniciamos con una presentación con algunos mariscos de temporada. Así llegaron, tras gestión directa de Manolo, "camarones y cañaíllas" así como "ostiones fritos" plenos de sabor en su punto justo. La calidad de los productos hizo que nos olvidáramos de algunas estrellas previstas, léase galeras y/o erizos caleteros. El pasodoble fue gaditano a raudales, como el viñero chef Faly responsable de su ejecución, y me refiero a unas ilustres "panizas" que cautivaron al personal por su crujiente y apetitosa calidad. Con el público puesto en pie hizo su aparición, el couplet ideado por Casto y representado por un "revuelto de setas y gambas" sabrosísimo a pesar de que los huevos no eran lambirianos. Combinación sorprendente y gustosa en su punto exacto, que nos hizo olvidar a un pretendido y poco ensayado revuelto de galeras con salicornia.

Estarán conmigo del gaditanismo del repertorio y aprovechando el estupor gastronómico del tribunal, presentamos el poupurrit a base de un guiso de "presa ibérica con setas", que cautivó al personal –que estaba entregado- y se elaboró con ingredientes de categoría. Destacaron la suavidad y genuino sabor de las setas (níscalos y chanterella), tan deliciosas como excesivas de precio (54 leuros por un kg de cada una) a pesar de una rebajita. Setas y carne de cerdo maridan con alegría bendecidos por un vino tinto de la Tierra de Cádiz, concretamente Garum de nuestro amigo Luis Pérez.

Siguiendo costumbres añejas, el foro reclamó nuevas letrillas y nosotros aprovechamos para incluir un dulce postrecito, tan simple como exquisito a base de almendras y jugosos dátiles, ya elaborados y adquiridos por el amigo Manolo, que gustaron al personal.

El apoyo logístico con la explicación de la elaboración del menú, fue más comedido que en anteriores reuniones. Además tuvimos la suerte de compartir brindis con Faly Pául, por su cumpleaños...¿cuántos?...pues un año más que el pasado, degustando un delicado espumoso sanluqueño, concretamente de Barbadillo.

De nuevo, y siguiendo la línea de la chirigota "Los polvos egipcios" de Vera Luque reiteramos de nuevo nuestro deseo, expuesto en las últimas crónicas: "... destacan los chefs formados en nuestra Escuela de Hostelería de Cádiz, y sirvan nuestras torpes líneas para mostrarles nuestro apoyo incondicional, deseándoles de corazón que pronto puedan retomar su actividad laboral, de la que nos beneficiamos todos". Ojalá nuestro deseo se haga realidad lo más pronto posible.

¡¡BUEN PROVECHO!!

Fdo: José M. Pérez Moreno

GGG. Marzo-MMXVI