JORNADAS ZAMORANAS (Enero 2017)

ZAMORA NO SE GANÓ… TAN PRONTO

-“Zamora no se ganó en una hora…” pero con matizaciones, ya que la cosa tiene su miga. Me explico. El secreto radica en las armas que guardan en la trastienda para reforzar la defensa. Resulta fácil sucumbir ante un pelotón de robustos habones de Sanabria con el apoyo de unas chichas de matanzas, máxime si lo lubrifican con Toro de Reserva, que entra como Pepe por su casa, en olor de multitudes dejando un retrogusto la mar de apañao.

-Cuando observan cierto relajo arrojan los pimientos del piquillo, como las bombas que lanzan los fanfarrones, que no asustan a los piconeros que pueden con todo eso y más. ¡Más ..,has dicho más…! Y van y los refuerzan con unas explosivas mollejas simuladas en su interior, que apoyan el dicho inicial (¿en una hora…?) y, todavía, si surge algún renuncio o cualquier atisbo de duda, lo controlan y ofrecen asados de cordero lechal, que no tenemos más remedio que rechupetear, con el lógico retraso horario.

-Miramos el reloj y digan lo que digan y por mucho que quieran decir, NO ES POSIBLE EN UNA HORA…, ni siquiera ayudados por potentes bajos que provocan algún calentón imprevisto.

-Esto resume la historia del desembarco zamorano, con el Almirante Mariano Rodríguez que dirigía su velero, Sancho 2, y se encontró con los destellos de la luz de un añejo Faro, que los guió a la ruta de la ciudad más antigua de Occidente, donde celebraban sus carnestolendas o sea en plena época de desenfreno y orgías, incluyendo golosas culinarias. El calendario marcaba el primer mes del año 1994 del pasado Siglo XX y tanto disfrutaron y se regocijaron que conjuraron una visita anual, al objeto de expresar su amistad a través de su Cocina tradicional.

-La anécdota cuenta, que los miembros del GGG -gente amante de la Gastronomía- en la siguiente visita (Enero,1995) sin encomendarse a la luz del Faro ni avisar al farero, Gonzalo para más señas, otorgaron al grupo zamorano como signo de amistad, un certificado de su asistencia con plaquita en piedra ostionera (detalle typical gadita…), que cautivó al farero y agradeció el navegante. Siempre recuerdan que conocieron el Gran Teatro Falla, durante el COAC del 2008, presentando sus excelencias culinarias a los integrantes del Jurado, vía L.N.

-Y así como el que no quiere la cosa, persisten en sus visitas con credenciales culinarias, enarbolando su “Zamora por bandera”, y ya en pleno siglo XXI, año de gracia 2017, cumplen 23 travesías desde su primera visita.

-A nosotros nos motiva su amistad y fidelidad, que compartimos con la gran familia del Farero.

¡Buen Provecho!

J.M. Pérez Moreno - GGG-XXXI