LAS VELADAS DEL TERRAZA

Cena administrativa.

-No sé si es la edad o el aumento de nuestro nivel de cotilleo, pero lo cierto es que periódicamente, la falta de acuerdos en nuestras próximas actividades, nos obliga a realizar una Reunión Administrativa especifica tras la que nos refugiamos en el Terraza, con la diferencia de que no cocinamos…sólo comemos y habitualmente bien. La Cena que preparan Pelayo y su gente, transcurre tras los acuerdos que permiten que todo salga mejor, y este año incluso la clasificación de los dos equipos madrileños en la “Championli”, aprovechando la ausencia del auténtico submarino amarillo -léase Cádiz C.F.-, que anda en otros menesteres menos lucidos.

-En mesa ancha que invita a conversaciones en grupo y con la ausencia de don Mario, José María y Lambiris, nos pusimos en orden y tras las birras habituales (Cruzcampo y su troupe) comenzamos la cena. Durante la velada bebimos un buen tinto de Rioja toda la cena, que gustó en conjunto. (Viña Alberdi – Crianza 2010 con 13.5º). Y sobre la marcha llegaron sin avisar las famosas “papas aliñás con melva” del Terraza, bien consideradas desde siempre, a diferencia de unas bien planteadas “tortillitas de bacalao” sabrosas, pero con cierta dureza en su fritura que ha de mejorar y la siempre agradable “ensalada de tomate con tacos de queso”. Marcando un buen ritmo de Servicio, llegó el “aliño de atún cocido con puntas de algas marinas y tomate fresco”, de elaboración reciente y aunque resultón, se impone redondearlo un poco, ya que parece una buena combinación que puede dar más de sí.

-Gustaron mucho las “alubias aliñadas” con AOVE, cebolleta fresca y buen vinagre jerezano, tiernas y jugosas con distinto grado de maduración. Muy buena y fresca, cortada en rodajas finas y fritas en su punto, triunfó por derecho la “dorada del Sur”. Aunque ya nos habían advertido de que la desalación del bacalao dejaba mucho que desear, la previsión de un casero pil pil fue sustituido por una “tosta de bacalao con pepinillo”, que fue del agrado de todos y nos llevó en volandas hacia otro plato clásico, como los “filetitos de ternera retinta con papas fritas”, al punto que completaron con éxito, este menú largo y poco estrecho, pendiente de un buen remate dulce.

-En fechas próximas a la finalizada Semana Santa, como era de esperar los postres fueron clásicos de la época de Vigilia. Algo secas, pequeñas, aderezadas con azúcar y canela fueron las “torrijas”, en contraste con un jugoso punto de sabor y textura, que ofrecía un pequeño cuenco de “arroz con leche y canela” que fue celebrado y que supo a poco.

-Como no había lugar a una nueva reunión, en un “pis-pas” el atento y profesional Servicio, puso en marcha los cafés y bajativos varios, -pero como siempre por rigurosa prescripción facultativa-, tras lo cual buscamos la retirada…con la satisfacción del deber cumplido, quedando en el recuerdo que en unos días, cumpliremos 31 años de Grupo Gastronómico.

¡Buen Provecho!

J.M. Pérez Moreno - GGG-XXXI