RESTAURANTE "EL BEDUINO" (Marzo 2026)

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Con la sabia dirección del nuevo sumiller del restaurante, Jonatán Cantero, el almuerzo se desarrolló con un maridaje de vinos de diversa procedencia.

Volvimos al Beduino, en un día muy poco “nuestro”, por ser lunes, a probar un nuevo menú que nos había preparado Ale Alcántara, y esta vez aprovechamos para llevar a dos amigos con nosotros, José Luis y José María, que disfrutaron, y con los que disfrutamos, de una agradable comida. Seguimos echando de menos que se una Juanjo, pero apostemos para que lo haga pronto.

Con la sabia dirección del nuevo sumiller del restaurante, Jonatán Cantero, el almuerzo se desarrolló con un maridaje de vinos de diversa procedencia.

Tras las primeras refrescantes cervezas e inefables palos cortados, nos sentamos a la mesa, prestos a degustar las viandas propuestas, empezando por un pan crujiente y recién salido del horno que sirvió para rebaño (y no rebaño) de los platos que iban desfilando. Y así, salieron los aperitivos, consistentes unas estupendas ostras rizadas (nº 2) al natural de la empresa Marconil, criadas con las más modernas técnicas en nuestras costas, en mar abierto, y procedentes de semillas traídas de Francia, y una sopa o consomé de foie con papada en el que se apreciaba el ligero torrefactado del último, que apagaba el sabor del hígado. Estos dos primeros platos fueron acompañados con un refrescante cava rosado, Celler Kripta, elaborado al 100% con uva trepat, y procedente de la bodega Agustí Torelló Mata, incluida en la agrupación Corpinnat que persigue la mejora de los espumosos del Penedés.

Vinieron a continuación los entrantes, comenzando por el frío, que era una ensaladilla de carabinero, que nos dejó eso, algo fríos, pues todos los comensales coincidimos en que estaba sosa y que el sabor del carabinero no se notaba casi nada, ni en el picado superior ni en el caldo que rodeaba la ensaladilla, que se coronaba con unas líneas de mayonesa mezclada con el líquido de las cabezas del crustáceo. No obstante, el siguiente entrante ya elevó el nivel sobremanera, pues nos pusieron unas magníficas croquetas de jamón muy cremosas y sabrosas. Estos dos entrantes fueron acompañados por un vino blanco de las Bodegas Ordóñez (D.O. Sierra de Málaga), Botani, hecho al 100% con uva moscatel de Alejandría, con la particularidad de ser un vino seco, aunque afrutado y aromático. Fue el primero que se hizo de esta forma en dicha D.O.

Los últimos entrantes fueron unas zamburiñas con coliflor, tapenade y naranja, en la que destacaba la suave cremosidad de la planta, muy bien acompañada por el resto de ingredientes, y unos langostinos al ajillo con huevo frito y patatas a lo pobre sobre el que brillaban unas lonchas de panceta de Joselito que le daban gran sabor al conjunto. El vino elegido ya fue un blanco de nuestra zona, un Sotovelo del 23, de la Bodega Dominio de las Ánimas, otra de las bodegas fundadas por extranjeros enamorados de nuestra zona vitivinícola. Este vino de pasto o de albariza (ad futuro), es un clásico palomino 100%, aunque, manteniendo cierto paladar de sus hermanos generosos, es más suave en su entrada en boca.

Tras los entrantes llegaron los platos principales, siendo el primero de ellos un medallón de lubina con mejillón en salsa marinera y salsa verde, consistente y sabroso, y el segundo una carne a baja temperatura, un tiernísimo solomillo de vaca, con acompañamiento del jugo de su cocción y de un aligot muy bien trabajado con Galmesano, el premiado queso gallego elaborado a la manera del parmesano, que para muchos constituyó el mejor plato de la jornada. Estos dos platos se maridaron con un vino tinto de nuestra gaditana provincia, el Duo Vites 2021, de la renovada Bodega Regantío Viejo de Arcos de la Frontera, el vino tinto más antiguo de Andalucía, con participación mayoritaria de la Syrah y una pequeña proporción de merlot, que, con su intensidad pero suave paladar, hizo el contrapunto perfecto, sobre todo, a la carne.

El final dulce lo puso una milhojas de una suave crema pastelera y un chantilly con un leve sabor picante a pimienta rosa. Muy rico.

Y tras todo ello, las consabidas infusiones para disolver vapores y agilizar las piernas, antes de volver a los quehaceres diarios y después de disfrutar de un agradable almuerzo que esperamos repetir en el futuro.

José María Rosso López

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